Instrúyeme, Señor en tus leyes (Sal 118)

martes, 5 de noviembre de 2019

Monumentos al Corazón de Jesús en la Diócesis de Cartagena.



Abanilla
Autor: Nicolás Martínez Ramón.
Situado: junto a los restos de una antigua alcazaba árabe.












Altobordo (Lorca)
Situado: Centro ASPRODES Residencia Casa Madre.
2016.




Archivel
1962
Autor: Nicolás Martínez Ramón.
Altura: 5 m








Aviles
Situado: Junto a la carretera que une esta población con Bullas.

Barinas
1958
Autor: Nicolás Martínez Ramón



Cartagena (Barrio Peral)
Imagen del Corazón de Jesús adaptada al Monumento Nacional del Corazón de María.
Bendecido el 24 de Octubre de 1943, en una misa de campaña, en la que se consagró el Barrio al Corazón de Jesús y se renovó la consagración al Inmaculado Corazón de María.





Corvera
1949
Autor: Nicolás Martínez Ramón.












Dolores de Pacheco
Autor: Nicolás Martínez Ramón.
Situado: plaza de la Iglesia.












El Berro
1958
Autor: Nicolás Martínez Ramón.
Altura: 5 m
Situado: Cerro del Cristo






El Palmar
Situado: Sobre el campanario de la Parroquia. Destruida por agentes medioambientales.









El Cantón (Abanilla)
Situado: Está situado en lo alto de la loma del Viento, en una cantera de mármol, junto al cementerio de la localidad.







La Escucha (Lorca)
Autor: Nicolás Martínez Ramón.
Altura: 5 m
Situado: Junto a la Capilla Expiatoria del Sagrado Corazón de Jesús situada a 6Km de la carretera RM-620 (Purias-Pulpí).





La Santa de Totana
1958
Autor: Nicolás Martínez Ramón.
Altura: 9 m











La Palma
Autor: Nicolás Martínez Ramón.
Situado: En la Plaza del pueblo.












Librilla
1951
Autor: Nicolás Martínez Ramón.
Altura: 6 m
Situado: En la Plaza del pueblo.











Lorca
1955
Autor: José Planes. Monumento diseñado por el arquitecto Gaspar Blein.
Monumento erigido en la Plaza de España, fue desmontado en 1970 y la escultura fue ubicada en el Claustro de las Siervas de María.

Macisvenda
Bendecido el 24 de Junio de 1995





Monteagudo
1926
Autor: Anastasio Martínez Hernández.
Altura: 10 m
El proyecto del monumento al Corazón de Jesús de Monteagudo se inició en 1921, bendecido el 31 de Octubre 1926, fue destruida en 24/11/1936.

1951
Autor: Nicolás Martínez Ramón. Hijo de Anastasio Martínez Hernández.
Altura: 14 m
Bendecida el 28/10/1951, sustituye a la destruida en 1936. Su inauguración con la Consagración de la Provincia de Murcia, fue portada del periódico ABC 31/10/1951.
Es el monumento más famoso de todos.








Murcia: Seminario Mayor de San Fulgencio
2015
Situado: En jardín de la entrada.
Imagen realiza en serie.





Ojós
1955
Autor: Nicolás Martínez Ramón.











Puerto de Mazarrón
1948
Autor: Nicolás Martínez Ramón.
Altura: 6 m
Situado: En el monte de Santa Catalina.
Sustituye a uno erigido en 1924.









Sangonera la Seca.
2009
Situado: En el atrio de la Parroquia de San José.
Imagen realiza en serie.









Sanatorio de la Sierra Espuña
Autor: Nicolás Martínez Ramón.
Actualmente el edificio se encuentra abandonado y se ha retirado la imagen.








Villanueva del Segura
Situado: ladera de la montaña cercana a la población.












Ulea
1947
Situado: En ladera de la montaña cercana a la población.








Yecla
1951
Situado: Santuario del Castillo, sobre las dos torres, imágenes de los Sagrados corazones de Jesús y María.



Zarcilla de Ramos
Autor: Nicolás Martínez Ramón.
Situado: Monte del Calar, en las cercanías de la población.







miércoles, 29 de mayo de 2019

TESTIMONIO DEL SEMINARISTA ROMEO MINSABA


TESTIMONIO DEL SEMINARISTA ROMEO MINSABA




Me llamo Romeo Minsaba Jean Marcel, tengo 24 años. Soy seminarista de la Diócesis de Idiofa en la República Democrática del Congo, antes llamado Zaïre. Llevo ya casi 5 años de seminarista, después mis estudios primarios, secundarios y humanitarios en el Seminario menor Santa Teresa del Niño Jesús de mi diócesis, manifesté la voluntad de formarme para ser sacerdote. Decidí escribir una carta a mi Obispo D. José Moko Ekanga, para pedir la admisión como seminarista en su diócesis y empezar así los estudios apropiados que me llevaran hasta el sacerdocio.
El Sr. Obispo me respondió afirmativamente y me envió a estudiar filosofía en el Seminario Mayor San Agustín. Es un seminario interdiocesano, que reúne cinco diócesis de nuestra provincia eclesiástica. Estudié los tres años de filosofía y tras ellos tenía que hacer un año de practica antes de empezar la Teología. Pero por sorpresa, mi Obispo decidió mandarme, junto con un compañero, a estudiar la Teología a la Diócesis de Cartagena, en el Seminario Mayor San Fulgencio.
La formación a la vida sacerdotal exige muchos sacrificios; y conlleva unas dimensiones: intelectual, espiritual, humana, pastoral, comunitaria.... y además cada seminario tiene sus costumbres. He encontrado nuevas costumbres, que tenía que interiorizar, y una de ellas, es lo que voy a contar: mi primera experiencia de pastoral en la parroquia de San José de Sangonera la Seca.
El equipo de formadores del seminario, como todos los años, envía a los seminaristas en diferentes lugares, como parroquias o residencias de los ancianos... para así ayudar a los sacerdotes, los ancianos, los enfermos. Mi primera, he hecho una experiencia inolvidable de la pastoral. Los equipos de formadores del Seminario me mandaron con D. Francisco Azorín Martínez, párroco de San José Sangonera la Seca.  Mi tarea era ayudar los catequistas a la catequesis, visitar los enfermos, ayudar a la misa, rezar las vísperas.
Al principio, tenía miedo, estaba nervioso. Ya que no se hablar bien español, me preguntaba cómo voy a vivir con el sacerdote, cómo me va a tratar... Reconozco que tenía muchas preocupaciones, pero desde el primer día de la pastoral, y después al volver al Seminario, me sentía cómodo.  Tenía dificultades para transmitir lo que conozco a causa de la lengua. Pero los chicos de la catequesis han sido muy amables, y son fantásticos he aprendido mucho de ellos, hasta he aprendido muchos vocabularios con ellos.
Siempre he tenido el apoyo y la consideración del párroco. Los catequistas, conociendo mi dificultad de la lengua me han animado a seguir hablando con los chicos, corrigiéndome cuando era necesario. Me he gustado mucho esta experiencia. Además, he participado casi a todas las actividades muy importantes de la parroquia: visitando a los enfermos, cantando villancicos por la calle con el Niño Jesús, el Belén viviente infantil, en la Fiesta de San José y en otras muchas actividades.
He aprendido mucho del Párroco, me ayudado a usar el misal español, a ayudar al altar, he aprendido la importancia de los archivos, e incluso he aprendido a cómo realizar una partida del bautismo. Ahora, he terminado la labor pastoral en esta parroquia; y he querido que mi Obispo, al llegar a España, también visitará esta parroquia que me ha acogido, esto fue el pasado día 14 de mayo. 
Doy gracias a Dios por todos los cristianos de esta parroquia, a todos los chicos y chicas de la parroquia y también a mi formador D. José Antonio, que nunca rechazaba cuando el párroco me invitaba a que fuera en otros días no previstos. A D. Francisco Azorín Martínez, el párroco, quiero decirle Gracias por todo, por su ayuda, por su apoyo. Que Dios les bendiga siempre. Os pido que recéis siempre por nosotros, los seminaristas para que se realice este largo proceso seamos verdaderamente, santos ministros y sacerdotes, según el Corazón de Jesús. Nosotros también rezamos por todos vosotros. Gracias.

sábado, 1 de abril de 2017

FALLECE D. JOSÉ ANTONIO SÁNCHEZ JIMÉNEZ


El pasado 31 de marzo, falleció en el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, el sacerdote diocesano D. José Antonio Sánchez Jiménez, a los 78 años. Durante 1974 a 1984 fue cura ecónomo de la Parroquia de San José de Alcantarilla, y a la misma vez estuvo encargado de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de Sangonera la Seca, y atendía el culto en la antigua Iglesia de San José de la Montaña. Durante estos años podemos destacar su labor al potenciar las asociaciones de vecinos y una importante restauración de la Ermita Roca, finalizada en 1984.



José Antonio nació el 20 de febrero de 1939 en Bullas. Fue bautizado en la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario, de la misma localidad el 9 de julio. A los 15 años ingresó en el Seminario Menor para realizar el bachillerato. Posteriormente pasó al Seminario Mayor San Fulgencio para realizar los estudios de Filosofía y Teología. Fue ordenado sacerdote el 12 de junio de 1966 en la Santa Iglesia Catedral de Murcia por Mons. Pablo Barrachina y Estevan, Obispo de Orihuela, en ese momento Administrador Apostólico de la Diócesis de Cartagena.


Después de su ordenación sacerdotal desempeñó los siguientes cargos pastorales: Entre 1966-1967 Coadjutor de la Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles de Sangonera la Verde (Murcia). Más tarde, ente 1967-1970 Rector de la Parroquia de San Miguel Arcángel de Zarzadilla de Totana (Lorca). A la misma vez estuvo encargado de la Parroquia de La Purísima de Torrealvilla (Lorca). Para pasar entre 1970-1974 como Cura ecónomo de la Parroquia de San Juan Bautista de Valentín (Cehegín).
Tras abandonar Sangonera la Seca y Alcantarilla pasó entre 1984-1988 a Párroco de Nuestra Señora de Cortes de Nonduermas (Murcia). Posteriormente entre 1988-2000 Párroco de Nuestra Señora de los Ángeles de Sangonera la Verde (Murcia). Desde 2000-2011 como Capellán del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de El Palmar (Murcia) y en 2001 fue nombrado consiliario diocesano de la FRATER (Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad), cargo que ocupó hasta 2011. En 2011 se jubiló, fijando su residencia en Alcantarilla.


El pasado año celebró sus bodas de oro sacerdotales, primero con el presbiterio diocesano en la Parroquia de San Juan de Ávila, y días más tarde en una emotiva celebración en nuestra parroquia, donde aprovecho para presentar su último libro en el que hacia memoria de su labor sacerdotal.





Sus restos mortales fueron velados en el Tanatorio de Bullas, su pueblo natal, recibió sepultura en el panteón de los eclesiásticos del cementerio dicha localidad. La Misa Exequial, fue presidida por el Obispo de Cartagena, se celebró en la mañana sábado 1 de abril, a las 10:30 horas, en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Bullas.



D. José Antonio, descanse en paz.

viernes, 17 de marzo de 2017

MI EXPERIENCIA VOCACIONAL EN LA PARROQUIA SAN JOSÉ DE SANGONERA LA SECA


Cuando comenzamos el curso, los seminaristas nos mantenemos expectantes ante el reparto de tareas, pero muy especialmente, ante la asignación de pastorales, y en mi caso aún más, pues empezaba un nuevo ciclo en mi proceso formativo que suponía entrar en contacto con la realidad parroquial.
Y una vez más, Dios estuvo grande y generoso conmigo, me mandaban a la parroquia de San José de Sangonera la Seca. Y digo eso por una serie de motivos que, en las próximas líneas voy a intentar explicar aunque, algunas veces, las cosas del corazón son difíciles de transmitir.
Un primer motivo, es simplemente anecdótico, la parroquia está dedicada a San José, y yo nací el 19 de marzo, las vibraciones empiezan a ser buenas. Pero cuando busco quién es el párroco, descubro, gratamente, que es D. Francisco José Azorín, al que conocía de su paso por el seminario y con el que tuve la suerte de compartir experiencias de gran intensidad en mi primer viaje a Lourdes, las buenas vibraciones se confirman.
Pero esta nueva experiencia estaba por empezar, y al poco tiempo descubro que las expectativas e ilusiones con las que comienzo mi tarea pastoral se van a quedar cortas, las realidad las supera con creces.
En primer lugar, tengo la oportunidad de profundizar en mi conocimiento de D. Francisco, y no solo descubro a un buen párroco, sino a un párroco bueno, a partir de lo cual, todo lo que voy a ir experimentando tendrá un sentido y una fácil explicación, pues acababa de tropezar, bendito tropiezo, con un hombre lleno de Dios, que además sabía y tenía capacidad de comunicarlo. Se dirige a mí como “hijo” y no me cuesta, es más me sale del corazón llamarle “padre”, porque eso es lo que está siendo para este aprendiz de cura, un padre preocupado y ocupado en darme una buena y amplia formación.
Pero si significativo es el párroco, qué decir de las gentes de la parroquia, todas ellas presentan una importante patología, tienen un corazón de mayor tamaño que su capacidad torácica, motivo por el cual están obligados a compartir sus palpitaciones con aquellos que tenemos la suerte de colaborar, aunque sea poco tiempo, en su empeño de construir el Reino de Dios.
El resultado de la combinación de pastor y rebaño es obvio, una comunidad viva, que acoge con los brazos abiertos a todo aquel que se acerca, haciéndote sentir parte integrante de su proyecto, andar con comodidad, provocando la necesidad de implicarte cada vez más, con seriedad y entrega en su quehacer diario. Son un ejemplo de respuesta a una vocación, la de servir, cada cual desde su lugar, a la llamada de Cristo.
No quisiera acabar este pequeño relato de mi experiencia pastoral, sin resaltar algunos momentos de especial intensidad, de los que esta comunidad parroquial me ha permitido disfrutar, unos por su novedad, otros por su significación.
La posibilidad de impartir catequesis a los pequeños y colaborar en la de los que se preparan para la confirmación ha sido, está siendo, un verdadero regalo, a la vez que una gran responsabilidad, pues cada día me pregunto si habré sido capaz de transmitir, mínimamente, aquello que Dios mismo me ha entregado, la capacidad de amarle y confiar plenamente en Él.
Agradecer enormemente, la posibilidad de acompañar al Párroco en su pastoral de enfermos, donde he podido descubrir la grandeza que supone e implica ser sacerdote, llevando el consuelo, la comprensión, la cercanía y al mismo Cristo, a aquellos, que por el menoscabo de sus facultades, ya no pueden asistir al templo y que sin embargo, por esta acción no se sienten abandonados por Dios, sino todo lo contrario, pues, es el mismo, el que va a su lugar de sufrimiento para ser sostén en la dificultad.
Señalar y agradecer la posibilidad que me ofrece D. Francisco durante la celebración eucarística de servir el altar, les puedo asegurar, que la intensidad y emotividad del momento son máximas, y me hace soñar  con un futuro, ya no tan lejano, en el que tendré el honor y el privilegio de hacer presente a Cristo, razón y ser de mi vida. Igualmente intensa es la invitación a dar la comunión a unas gentes que desde hace algunos meses las considero “mi gente”.
No puedo dejar de recordar un momento simpático, a la vez que hermoso, ocurrido esta Cuaresma, cuando los pequeños, en bloque, deciden confesar, algo que les habíamos comentado en varias ocasiones, y que sin embargo teníamos nuestras dudas sobre si ocurriría. Si los chicos estaban nerviosos e impacientes, les puedo asegurar que yo estaba emocionado, y no me da vergüenza confesar que, cuando estaba junto a ellos dando gracias a Dios, alguna lagrima se me escapó.
En fin, no quiero alargarme y hacerme pesado, pues son muchos los momentos que me vienen a la memoria del corazón,  por eso voy a terminar como empecé, diciendo que Dios, por un motivo que desconozco, ha sido grande y generoso al mandarme a esta parroquia, que se ha convertido en mi primer amor, pues aquí he tenido mi primera experiencia pastoral de forma continuada, en la que me siento acogido por su párroco y sus feligreses, en la que mi vocación se está consolidando y formando y en la que estoy confirmando que el camino para el que Dios me ha llamado merece la pena ser andado, porque es hermoso caminar con Cristo, con Él y en Él, acompañado en todo momento por nuestra Madre, la Virgen María.


                                                                                  Jesús José Márquez Piñero
                                                                          Un seminarista agradecido y deudor


sábado, 10 de diciembre de 2016

125º ANIVERSARIO BENDICIÓN DE LA ERMITA DEL SAGRADO CORAZÓN “ERMITA ROCA”






El pasado 27 Noviembre 2016 a las 12:30h mas de 200 personas desafiaban a la lluvia para poder celebrar el 125º Aniversario de la Ermita del Corazón de Jesús, “Ermita Roca” (Sangonera la Seca), con una Solemne Eucaristía Presidida por Excmo. Rvdo. Sr. D. José Manuel Lorca Planes, Obispo de Cartagena. 



Según costa en una antigua acta, fue un 28 de noviembre de 1891 cuando el Padre Jesuíta D. Mario Zaplana, bendijera esta pequeña ermita. Don Gabriel Roca Ametller, la mandó construir junto a su casa, en el partido de El Palmar, pago de Sangonera la Seca, en ella quiso que reinara el Sagrado Corazón de Jesús, vocación muy floreciente en esa época. La providencia quiso que fuera el mismo año que la Madre Piedad de la Cruz, muy unida al Corazón de Jesús, comenzará su gran misión en la Iglesia y fuera testigo de ello este campo.

Esta pequeña Ermita con el paso del tiempo fue enriquecida con unos privilegios peculiares así desde 1896 se permite tener la Reserva del Santísimo y en 1903 el Papa León XIII le concede el título de Altar Privilegiado, ya en 1908, contó con una demarcación territorial, siendo aún aneja a la Parroquia de La Purísima del Palmar.


En 1919 se hace definitivamente entrega del Legado de D. Gabriel Roca a la feligresía de Sangonera la Seca y comenzará una nueva etapa, ahora como Rectoría, con un sacerdote residente en ella, y celebrando todos los sacramentos.


Durante este tiempo ha sido bendecida con la presencia de 22 sacerdotes y ha contado con la visita de distintos prelados: D. Vicente Alonso Salgado en 1921, D. Miguel de los Santos Díaz Gómara, en 1936, D. Ramón Sanahuja y Marcé, en 1951, en 1955, en 1959 y en 1963, en esta última visita recomendó al Rector buscar otros terrenos para la edificación de un nuevo templo. 



En 1969 D. Miguel Roca Cabanellas y al poco tiempo después, comenzaron las gestiones para crear una nueva parroquia. En 1984 D. Javier Azagra Laviano bendice este templo después de una importante restauración y en 1996, firma el decreto de integración en la Parroquia de San José, coincidiendo con la construcción de un nuevo y moderno templo, que da cabida de una forma cómoda a toda la feligresía de Sangonera la Seca.



Desde ese momento esta ermita se convierte a modo de Santuario, con la misión de custodiar a la Sagrada Imagen del Sagrado Corazón, declarado Patrono de Sangonera la Seca, por las mismas autoridades civiles y coronado Solemnemente por D. Manuel Ureña Pastor en el año 2000.



En esta celebración nuestra mirada fue de agradecimiento, en especial al Amor Misericordioso de Cristo por estos 125 años de presencia en medio de nuestro Campo, a la que ha tantos hombres y mujeres les ha permitido encontrar un sentido pleno a la vida, a sus sufrimientos a sus quehaceres.